Nietzsche y Hitler
Nadie debería confundirse sobre la posición de Nietzsche y las consecuencias que traerá su concepción de la Voluntad de Poder y del Eterno Retorno en la creación histórica del Superhombre.
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Nadie debería confundirse sobre la posición de Nietzsche y las consecuencias que traerá su concepción de la Voluntad de Poder y del Eterno Retorno en la creación histórica del Superhombre.
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Como en un monólogo, el profesor habló fuerte, mientras se paseaba:
—Sí. ¡Qué sabe la ciencia! Es cierto, es cierto… Se dice que los índices cefálicos prueban…
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La dificultad que se nos presenta a quienes no somos modernos, sino antiguos, es la imposibilidad de comunicarnos con las mentes racionalistas de este tiempo del Kaliyuga, que lo han desacralizado todo.
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Entonces desde la cumbre de una de las altas murallas se produjo un rodado, que descendía con ruido de avalancha.
—Son nuestros nombres —dijo ella levantando la cabeza hacia las cumbres—, nuestros nombres que bajan desde la montaña. Porque nuestro esfuerzo nos ha dado derecho a un nombre.
La avalancha se detuvo a sus propias plantas. Dos nombres quedaron tendidos a sus pies.
(Página 270)

Así, la inmortalidad es condicionada. No es para todos. Hay que ganarla en combate inclemente de todas las horas de los días de este mundo. Hay que inventarla, recrearla, sin ayuda de ningún dios; contra Dios, contra los dioses y los hombres, en dirección opuesta a la corriente de río de los tiempos del Kaliyuga.
(Página 239)

Un paso más, ya definitivo, y muy posiblemente el último, por ser la realidad virtual la más poderosa de las drogas, la droga absoluta, que las reemplazará a todas, se ha dado al final del actual milenio y comienzos del próximo.
¿Existe alternativa?
La hubo…
(Página 26)

Lo primero que hice, al llegar a Nueva Delhi, fue comprarme una túnica de khadi, el paño blanco tejido a mano en telares rústicos, y, vestido con él, fui a visitar el samadhi, o monumento que guarda parte de las cenizas del Mahatma, en un campo abierto de la Vieja Delhi. Ahí oré y recité los cánticos con los seguidores y devotos del padre de la independencia de esa gran nación.
(Página 57)